viernes, 12 de agosto de 2011

Logrè subirme al vèrtigo del trompo y el mundo empezò a girar. Las casas, las madres, las ideas, las calles, las comidas. Los nidos, los pàjaros, los àrboles. Los muertos, las jaulas, las tumbas. Las pastillas, mis imàgenes, las enfermeras.
Me subí al trompo cuando abrí esa puerta. Cuando también las cucarachas y esa nena existìan.
Un vaivèn. Los médicos, las camillas, las inyecciones. Las esperas, los desconocidos, los cortes. Los guardias, los horarios, la noche.

Entonces los bichos y las personas podìan no existir. Vino el envión.

Y el mundo empezó a girar. Yo subida al trompo, intentando descifrar si era una bailarina o el mundo un samba.

6 comentarios:

Delio Valdez dijo...

Vamooooooooooooo

marìa lluvia dijo...

tirate un paso, tirate dos, tirate un paso

Delio Valdez dijo...

gua chi tu rro

Jacaranda dijo...

Que usté es bailarina, de seguro.

todojunto dijo...

anda el mundo de musa inspiradora.
a la violencia, poesía, guerra!

nohayamor dijo...

Me encantó la frase final